Blog Biologia Molecular Diagnostica / » Detección Molecular de Tuberculosis Pulmonar y Extra-PulmonarDr. Gino Noris y Dra. Carla Santana. Biología Molecular Diagnóstica Querétaro, Qro. Las micobacterias son bacilos aerobios no esporulantes, de las cuales varias especies son patógenas para el ser humano. Las principales especies patógenas son Mycobacterium leprae y las que integran el complejo Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis, M. bovis, M. africanum, M. microti). La micobacteria patógena más importante es M. tuberculosis (bacilo de Koch). Esta especie es privativa del ser humano, que constituye su único reservorio. Los bacilos tuberculosos se transmiten por contagio directo de persona a persona a través de las gotitas de fluidos corporales expelidas al toser, estornudar o hablar. Mundialmente la Tuberculosis (TB) es una de las mayores causas de morbilidad y mortalidad, resultando en el mayor número de muertes debidas a infecciones. Aproximadamente una tercera parte de la población mundial es portadora de M. tuberculosis y corre el riesgo de padecer una infección tuberculosa activa. Mundialmente la enfermedad activa se desarrolla en entre 8 y 10 millones de personas al año. En los países en vías de desarrollo, la TB es responsable de 3 millones de muertes anuales, así como del 26% de las muertes evitables en adultos1-4. En México la TB ocupa el lugar número 17 entre las causas de muerte y el primero como causa de muerte provocada por un solo agente infeccioso. La tasa de incidencia en México es de 25 a 85 por cada 100,000. M. tuberculosis origina con frecuencia una enfermedad pulmonar crónica, si bien puede afectar también a cualquier órgano corporal. La diseminación de la TB a menudo no es detectada y el desarrollo de la enfermedad puede ocurrir años tras la primera infección. M. tuberculosis puede persistir en el hospedero humano por años sin causar enfermedad en un síndrome conocido como TB latente (1/3 de la población). La detección de infecciones latentes, asintomáticas, y de la enfermedad activa es una estrategia importante para prevenir la Tuberculosis. Dado el riesgo de diseminación de la enfermedad, la posibilidad de aparición de cepas resistentes a los fármacos antituberculosos y la gravedad de la enfermedad en los pacientes infectados por el VIH-1, es de extrema importancia diagnosticar precozmente las infecciones por el complejo M. tuberculosis. Las metodología utilizadas de manera rutinaria en los laboratorios para le detección de la tuberculosis requieren del crecimiento o aislamiento del microorganismo en caldos de cultivo o medios sólidos previo a la identificación. Incluso con avances tecnológicos como el sistema BACTEC y MB-Chek (Becton Dickinson) y sondas de ácidos nucleicos, generalmente se requiere de un mínimo de dos semanas antes de que el laboratorio pueda hacer un diagnóstico definitivo de TB. Otra seria limitación de los cultivos es la sensibilidad, aunque el cultivo es considerado como el “estándar de oro” contra el cual todos los demás métodos deben de medirse, su sensibilidad deja espacio para mejoras. Por otro lado, la basiloscopía con la cual se examinan frotis directos del espécimen clínico teñidas por el método de Ziehl-Neelsen para buscar bacilos alcohol-ácido resistentes es rápida pero carece de sensibilidad y es inespecífica. Tampoco las técnicas inmunológicas y serológicas suelen ser de gran utilidad, debido a la ausencia de sensibilidad o de especificidad5-7 El diagnóstico rápido (dentro de 24 horas) de enfermedades infecciosas, particularmente aquellas que representan problemas de salud pública debido a su comunicabilidad, presenta uno de los problemas más retadores para la microbiología clínica. En particular el advenimiento de la tuberculosis, debida en parte a la epidemia de SIDA, ha puesto de manifiesto la necesidad de diagnósticos rápidos, altamente sensibles y específicos. El diagnóstico molecular y en particular la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR, pos sus siglas en ingles) tiene las características adecuadas para brindar un diagnóstico oportuno y eficiente de enfermedades infecciosas, pues permite detectar el material genético del agente patógeno, incluso antes de que el huésped haya montado una respuesta inmune y producido anticuerpos. La PCR puede detectar cantidades muy pequeñas del patógeno directamente de los especímenes clínicos, por lo que su aplicación para la detección de microorganismos de lento crecimiento como las micobacterias tiene el potencial de ofrecer un diagnóstico rápido y certero de la tuberculosis. En Biología Molecular Diagnóstica realizamos detección del complejo M. tuberculosis mediante la tecnología de la Reacción en Cadena de la Polimerasa en Tiempo Real. La prueba se basa en el principio de amplificación del ADN con iniciadores específicos del complejo M. tuberculosis y detección de los productos de PCR con una sonda Taqman que produce fluorescencia al hibridar de forma específica con el ADN blanco8. La PCR para detección de tuberculosis se realiza sobre el ADN purificado directamente de los especímenes clínicos, sin necesidad de realizar un cultivo. Pueden analizarse muestras de expectoración, lavados bronquiales, jugo gástrico, derrames pericárdicos, derrames pleurales, líquido de ascitis, líquido cefalorraquídeo, orina y en general de casi cualquier fluido o tejido corporal donde se sospeche que se encuentra la bacteria. La sensibilidad de la PCR en estos especímenes es del 83-94%, la especificidad del 98-100%, el valor predictivo positivo es de 86-100% y el valor predictivo negativo de 96-98% comparados con el diagnóstico por cultivo10,11. En general se ha pensado que la detección de M. tuberculosis en sangre no es muy adecuada cuando se trata de una infección pulmonar pues se ha creído que la bacteria permanece confinada dentro de la pleura. De hecho los cultivos de sangre de pacientes con tuberculosis pulmonar confirmada de manera definitiva detectan a la bacteria solamente en 4% de los casos (11% si se consideran solamente los pacientes VIH positivos) 12. Recientemente han surgido reportes en los que se examina la utilidad de realizar detección molecular de M. tuberculosis en muestras de sangre u orina para la detección de la enfermedad pulmonar o extra pulmonar, esto ya que la obtención de este tipo de muestras es mucho más sencilla y menos agresiva que la obtención de lavados bronco-alveolares o biopsias de tejidos y por que la alta sensibilidad de la PCR podría superar incluso a la de los cultivos. Los resultados de estos estudios demuestran que la PCR de muestras sanguíneas de pacientes con TB pulmonar es positiva en el 37%- 44% de los casos, teniendo una especificidad prácticamente del 100%, la sensibilidad puede llegar a aumentar un 10% si además de investigar muestras sanguíneas también se examinan muestras de orina de los pacientes12-13. En la tabla 1 se muestran, además de estos datos, los resultados de los estudios en pacientes con TB extrapulmonar o diseminada. Los experimentos dejan ver que la sensibilidad reportada depende sobretodo del tipo de muestra más que de problemas en la detección mediante PCR la cual puede llegar a detectar desde 10 copias de ADN de M. tuberculosis en 5 ml de sangre periférica13. Aunque la sensibilidad de la PCR vs tuberculosis en muestras sanguíneas esta lejos de lo deseable para un estudio que sea la piedra angular del diagnóstico de tuberculosis, estos experimentos han demostrado que la presencia de ADN de M. tuberculosis en la sangre de pacientes con tuberculosis pulmonar es más común de lo que se pensaba con anterioridad.Dada la alta especificidad que se ha reportado de la PCR para detección de M. tuberculosis en sangre, proponemos que un resultado positivo debe considerarse como diagnóstico, mientras que debido a la baja sensibilidad, un resultado negativo deberá de tomarse con cautela antes de descartar la posibilidad de tuberculosis y quizás sea necesario pensar en repetir la PCR en otro tipo de muestra. En caso de que se decida realizar una PCR para detección de M. tuberculosis en sangre, se requerirá de una muestra de por lo menos 5 ml de sangre periférica anti-coagulada con EDTA, la cual deberá de ser referida al laboratorio a la brevedad posible. Sin embargo cuando se sospeche de tuberculosis pulmonar y en caso de que no resulte extremadamente complicado o agresivo para el paciente, siempre será preferible realizar el estudio en una muestra de origen pulmonar (expectoración, lavado bronquial, derrame pleural, etc.). En el caso de que se sospeche de TB extrapulmonar la detección mediante PCR en sangre puede resultar de utilidad siempre tomando en cuenta las limitaciones de la prueba antes mencionadas y sin dejar de lado todos los demás datos clínicos útiles para definir a la enfermedad. Bibliografía Post relacionados Estas leyendo la entrada Detección Molecular de Tuberculosis Pulmonar y Extra-Pulmonar Martes, Enero 13th, 2009 a las 11:04 y esta categorizada en Bimodi, Diagnostico Molecular de Enfermedades Infecciosas, Tuberculosis. Usted puede seguir cualquier respuesta a esta entrada por el RSS 2.0 feed. ComentariosDeje una Respuesta |