Blog Biologia Molecular Diagnostica / » DIAGNOSTICO DE LA INFLUENZA H1N1 DE ORIGEN PORCINO VI-OPEs importante recalcar que la calidad de la muestra tomada del tracto respiratorio determina la eficiencia en el diagnóstico clínico y por lo tanto en la detección oportuna de la infección por un nuevo virus de la influenza. En condiciones ideales, lo más apropiado es utilizar técnicas moleculares para el diagnóstico de la cepa específica causante del brote pandémico; son más sensibles y rápidas que las técnicas de aislamiento del virus y que las pruebas rápidas de detección de antígenos, y sobre todo con respecto estas últimas mucho más específicas. En el caso específico del actual brote por VI-OP, se recomienda realizar RT-PCRs en tiempo real para Influenza A, B, H1, H3. Por el momento, el virus de la influenza A (H1N1) de origen porcino dará un resultado positivo para influenza A y negativo para H1 y H3 mediante RT-PCR. Actualmente la confirmación de VI-OP se realiza por un PCR en tiempo real con sondas específicas para este virus o mediante secuenciación que permita detectar mutaciones ya caracterizadas de esta cepa. La cantidad de tiempo que una persona infectada arroja viriones se desconoce para la influenza A (H1N1) de origen porcino, VI-OP. Por lo tanto, mientras no estén disponibles los datos correspondientes, la estimación de la duración del esparcimiento de virus se basa en la infección por el virus de la influenza estacional. Al momento se cree que el VI-OP tiene las mismas propiedades en términos de esparcimiento que los virus de la influenza estacional. Con la influenza estacional, los estudios han mostrado que las personas pueden ser contagiosas desde un día antes de desarrollar síntomas y hasta 7 días después de enfermarse. Los niños, especialmente los más jóvenes, en potencia pueden ser contagiosos durante un periodo más prolongado. El personal clínico debe considerar realizar pruebas en casos sospechosos de infección por VI-OP, especialmente en aquellos con enfermedad severa, mediante la obtención de un espécimen del tracto respiratorio superior para buscar el virus de la influenza A (H1N1) de origen porcino. Los Especímenes respiratorios idóneos son el Exudado/aspirado nasofaríngeo, o lavado/aspirado nasal. Estos especímenes deberán de ser recolectados tan pronto como sea posible tras el inicio de la enfermedad. Si estos especímenes no se pueden colectar, se puede aceptar la combinación de un exudado nasal con un exudado orofaríngeo. Para los pacientes que están entubados, se deberá de colectar también un aspirado endotraqueal. Los especímenes deberán de colocarse en medio de transporte especial estéril e inmediatamente colocarse en hielo o paquetes refrigerantes a 4°C (Refrigerador) para ser transportados al laboratorio de diagnóstico. Idealmente los exudados deben de ser colectados con hisopos de punta sintética (p.e. polyester, o Dacrón) y mangos de aluminio o plástico, los hisopos con punta de algodón y mangos de madera no se recomiendan. Los especímenes recolectados con hisopos hechos de alginato de calcio no son aceptables. El vial de colección debe de contener 1-3 ml de medio de transporte. Los antígenos virales y sus ácidos nucleicos pueden encontrarse de manera focal y distribuidos de manera esparcida en los pacientes con influenza. Las vías aéreas más grandes (particularmente los bronquios primarios y segmentados) tienen la mayor cantidad de virus para la detección de la influenza mediante tinción inmunohistoquímica (IHC). En comparación, el RNA viral es más comúnmente detectado en las vías aéreas bajas. La recolección del tejido adecuado asegura que se tenga la mejor oportunidad de detectar al virus mediante pruebas de tinción inmunohistoquímica y de PCR. Debido a la forma de infección y de localización del virus en el organismo del huésped los estudios no deben de realizarse en muestras de sangre ya que se corre el riesgo muy alto de obtener un falso negativo. Las pruebas rápidas para diagnostico de influenza pueden ayudar en el diagnóstico y manejo de pacientes que presentan signos y síntomas compatibles con la influenza. Estas pruebas detectan, en especímenes respiratorios, los antígenos de la núcleo-proteína viral de la influenza A y B. Es importante mencionar que las pruebas rápidas para el antígeno de influenza tienen una sensibilidad y especificidad desconocidas para la detección de infecciones en humanos con el virus de la influenza A (H1N1) de origen porcino a partir de especímenes clínicos. Es razonable suponer que las pruebas rápidas que detectan los antígenos de las nucelo-proteínas, pueden detectar al VI-OP en especímenes respiratorios, dado que estos antígenos están altamente conservados en la mayoría de los virus de la influenza A. Sin embargo se sabe que estas pruebas tienen una sensibilidad sub-optima (aprox. 50-60%) para detectar los virus de la influenza estacional cuando se compara con el cultivo viral o la RT-PCR, y su especificidad es de aproximadamente 90-95%. El CDC ha recibido reportes anecdóticos de resultados falsos positivos y falsos negativos. Por tanto, las pruebas rápidas solo son atractivas cuando no hay un laboratorio de virología cercano o cuando estos se encuentran sobresaturados. Los clínicos pueden considerar usar la prueba rápida como parte de la evaluación de los pacientes con signos y síntomas compatibles con Influenza, pero los resultados deben de ser interpretados con cautela. Dado que, un resultado negativo con una prueba rápida podría ser un falso negativo y no debe de asumirse como una prueba de diagnóstico final para una infección con VI-OP: La confirmación de una infección con el nuevo virus de la influenza A H1N1 de origen porcino solamente se puede realizar mediante transcripción reversa y reacción en cadena de la polimerasa (RT-PCR) o por cultivo viral. Por otro lado, las pruebas por inmunofluorescencia pueden diferenciar entre los virus de la influenza A y de la B. Un paciente con una prueba por inmunofluorescencia positiva para influenza A puede llegar a cubrir con los criterios para ser un caso sospechoso. Sin embargo, no es posible diferenciarlo de un virus de la influenza estacional. La inmunofluorescencia depende de la calidad del espécimen clínico, de la habilidad del operador, y tiene una sensibilidad y especificidad desconocidas para detectar infecciones humanas con el virus VI-OP en muestras clínicas. Por lo tanto, un resultado negativo mediante inmunofluorescencia podría ser un falso negativo y no debe de ser considerado como una prueba diagnóstica final para una infección por VI-OP. Como ya se mencionó la forma adecuada para realizar la detección es mediante la búsqueda del material genético del virus, utilizando la técnica conocida como PCR o reacción en cadena de la polimerasa (esto es lo que se conoce como Diagnóstico Molecular). En este estudio un primer RT-PCR permite detectar si en la muestra se encuentra el Virus de la Influenza A, (este primer PCR detecta a todas las cepas de Influenza A, tanto a la S-OIV como a la de la Influenza Estacional) En el caso de obtener un resultado positivo para Influenza A, procedemos con los estudios para discernir si se trata de la cepa de origen porcino VI-OP, mediante secuenciación o mediante un PCR en tiempo real específico para este nuevo virus. Es importante que el personal que trabaja en los laboratorios de diagnóstico, en los que se pudieran llegar a tomar muestras de pacientes infectados con VI-OP, utilicen en todo momento Equipo personal de protección recomendado: protección respiratoria N95 o mayor, protectores de zapatos, zapatos cerrados, bata larga (túnica) cerrada al frente, guantes dobles y protección de ojos. Todo el personal deberá de auto monitorearse para la detección de fiebre y cualquier síntoma. Cualquier enfermedad debe de ser reportada a su supervisor inmediatamente. Para el personal que ha tenido exposición sin protección, o cuyo equipo de protección personal ha sufrido de una abertura hacia material clínico o virus vivo de un caso confirmado de VI-OP, se puede considerar un tratamiento profiláctico con zanamivir o oseltamivir por 10 días tras la exposición. Los desperdicios se desecharan siguiendo los procedimientos estándar señalados en los manuales de operación de los laboratorios. Los desinfectantes apropiados son: Etanol al 70%, Lysol al 5% o Cloro al 10%. Post relacionados Estas leyendo la entrada DIAGNOSTICO DE LA INFLUENZA H1N1 DE ORIGEN PORCINO VI-OP Martes, Mayo 26th, 2009 a las 12:17 y esta categorizada en Diagnostico Molecular de Enfermedades Infecciosas, Virus de la Influenza. Usted puede seguir cualquier respuesta a esta entrada por el RSS 2.0 feed. ComentariosDeje una Respuesta |